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El bosque seco tropical: un ecosistema en peligro de extinción

Colombia es un país megadiverso), en el cual el deterioro de los ecosistemas naturales y la perdida de biodiversidad, están asociadas con la degradación de los ecosistemas, la pérdida del hábitat y la fragmentación de áreas boscosas . Este deterioro generalizado se produce en todos los ecosistemas del país, incluyendo los Bosques Secos Tropicales.

Los boques tropicales se ven afectados aceleradamente por la deforestación y la pérdida de hábitat asociada a las actividades humanas. Este proceso de transformación incluye la sustitución de áreas boscosas por zonas destinadas a la agricultura, ganadería o uso humano, problemática que comparte el Bosque seco Tropical con otros ecosistemas. Adicionalmente, los Bosques Secos Tropicales se encuentran en áreas con condiciones apropiadas para la agricultura y la ganadería con condiciones ambientales que favorecen la colonización humana, siendo uno de los ecosistemas más utilizados, perturbados, menos conservados y poco estudiados de los bosques del neotrópico y del mundo

En Sur América el Bosque Seco Tropical representa el 22% de los bosques y en Centroamérica y el Caribe abarca casi el 50% de área boscosa (Murphy & Lugo 1986, Sanchez- Azofeifa 2005). En general, en Latinoamérica las zonas de Bosque Seco Tropical y subtropicales cubren el 25 por ciento de la superficie y representan el 14 por ciento de la producción primaria neta. En Colombia este ecosistema se encuentra en la región Caribe en el Archipiélago de San Andrés y Providencia y en regiones con grandes cuencas hidrográficas y cenagosas, circundando bosques húmedos propios del pie de monte de la Sierra Nevada de Santa Marta y de la cordillera de los Andes, y en el Magdalena Medio (IAvH 1997).

En Colombia el Bosque Seco Tropical es considerado como uno de los tres ecosistemas más degradados, fragmentados y menos conocidos. Según datos reportados por Etter (1993), en Colombia sólo existe cerca del 1.5% de la cobertura original estimada en 80.000 km2. Han sido ubicadas tres grandes regiones; la de mayor cobertura es la llanura del Caribe, incluyendo el sur de la Guajira, en segundo lugar está la región seca del Valle del río Magdalena, en los departamentos del Tolima, Cundinamarca y Huila y en tercer lugar está el Valle geográfico del río Cauca, en donde sólo existen pequeños parches remanentes aislados. (IAvH 1997).

A pesar de la poca importancia que se les ha conferido a estos ecosistemas, estos son una fuente económica importante de especies de plantas para uso humano, la mayoría maderables como el cedro Cedrela odorata , forrajeras Mata ratón Glicirida sepium , y varios frutales como mango (Mangifera indica) , pitahaya (Acanthocereus pitahaya) y el mamomcillo (Melicoccus bijugatus ) entre otras. Las especies arbóreas son aprovechadas casi en un 80% por el hombre. Adicionalmente, se desconoce la importancia que podrían tener estos ecosistemas en cuanto al mantenimiento de los sistemas que les siguen en el gradiente altitudinal los bosques húmedos tropicales. Dadas las condiciones de uso que se le han dado a este ecosistema en Colombia, es importante considerar que las zonas en regeneración pueden ser una oportunidad única y fundamental para conservar una muestra representativa del mismo (IAvH 1997b). Finalmente, se hace necesario en el país la planeación integral de las tierras, con estudios detallados que permitan determinar la vocación de los terrenos que deban dedicarse a cultivos intensivos, pastos y bosques para su conservación.